Dos bolivianos encabezan la lista de 11 aprehendidos en lo que en España consideran el mayor laboratorio clandestino de droga desmantelado en los últimos años donde se procesaban 50 kilos de cocaína semanales.
El laboratorio estaba ubicado en una granja agrícola de Daimiel (en la provincia española de Ciudad Real, centro), según informaron fuentes policiales.
En la operación se intervinieron más de ocho toneladas de sustancias químicas, 275 kilogramos de sustancias de corte y prensas hidráulicas, entre otros efectos. Los estupefaciente se camuflaban con cacao en polvo procedente de Venezuela, de donde lo extraían mediante complejos procesos de filtrado.
"Se trata de uno de los mayores centros de producción furtivos conocidos en los últimos años, tanto por el volumen de producción semanal como por la ingente cantidad de productos químicos y sustancias de corte intervenidas", dijo el jefe de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado, Eloy Quirós.
La operación Tablas tuvo lugar el pasado 28 de octubre cuando un Grupo Especial de Operaciones (GEO) entró en una finca aparentemente agrícola y detuvo a ocho personas, entre las que se encontraba el responsable o "químico" y los trabajadores de la planta. Simultáneamente, la Policía detuvo a dos bolivianos y el cabecilla de la organización.
En la finca trabajaban ocho colombianos, uno de ellos dedicado permanentemente a tareas de vigilancia y control, que vivían en el recinto y tenían prohibido salir o comunicarse con el exterior. Este es el segundo laboratorio más grande jamás encontrado en España; el mayor fue localizado en 2001 en una nave industrial de Vinaroz (en la provincia de Castellón, este) con mil kilos de cocaína base dispuestos para su transformación posterior en clorhidrato de cocaína. Se investigan nexos con los países de origen de cada detenido. El colombiano
23 Toneladas De droga es la cifra incautada por la Felcn en Bolivia.
Más datos
Camuflado • El laboratorio fue construido en una granja agrícola en el municipio de Daimiel en España.
Laboratorio • Estaba funcionando desde hace un mes, pero se esperó a intervenir en el momento en que estuviera a pleno rendimiento, lo que sucedió esta semana y dejó once detenidos.