
El directivo ponderó el nivel de relacionamiento del sector con el Gobierno y defendió la vigencia de la Ley de Imprenta y la autorregulación para las faltas éticas en la labor periodística.
La Ley de Imprenta de 1925 tiene el sentimiento profundo de un trabajo de excelencia para el periodista y no es un pasaporte para hacer lo que a uno le dé la gana y protegerse, según Novillo.
ENTREVISTA
Raúl Novillo, presidente de la Asociación Boliviana de Radiodifusoras
Raúl Novillo, presidente de la Asociación Boliviana de Radiodifusoras (Asbora), acepta dar un vistazo a la vigencia de la Ley de Imprenta y se muestra duro con algunos de sus colegas del micrófono.
Él está seguro de que es necesario elevar el nivel académico de los trabajadores de los medios masivos de información y que los entes éticos de ese gremio son suficientes —junto a la normativa jurídica vigente— para regular la actividad periodística. Así lo expresó a Cambio.
—¿Cuál su diagnóstico sobre la labor de los medios radiales en Bolivia?
—Es cierto que algunos medios tienen gente improvisada frente a los micrófonos y es lo que escucho diariamente y lo califico como radio chatarra, porque lo que hacen es rellenar el tiempo con basura y no dicen nada. A veces hasta dicen cosas que son ofensivas (...) y eso debe corregirse.
Es una situación preocupante y creo que se debería empezar a cernir, sacar al mal periodista, y si no es periodista, con mayor razón, sacarlo de inmediato.
—¿Qué propone Asbora para mejorar esta situación?
—Proponemos que se determine claramente cuál es la función de una radio. La radiodifusión tiene el propósito de enseñar, informar, orientar y educar a la ciudadanía.
—¿Cuál su opinión sobre la Ley de Imprenta?
—La ley, creada en 1925, tiene el sentimiento profundo de un trabajo de excelencia para el periodista y no es un pasaporte para hacer lo que le dé la gana (al periodista) y protegerse. No está mal entendido aquí, sino al contrario, es draconiana, es dura, y es tan severa que exige el mejor trabajo del profesional, caso contrario hasta tiene situaciones de orden penal si (el periodista) no cumple con su tarea.
Su filosofía básica está en los principios del buen periodismo, y eso se aplicó en el año 1925 y se lo puede seguir aplicando.
—En ese contexto, ¿qué hacer con ese instrumento normativo?
—No necesitamos decir, el periodismo digitalizado, o el televisivo o radial si la filosofía básica está comprendida. Entonces no es cuestión de abrogar o derogar la ley si es un elemento jurídico muy importante que inclusive protege al ciudadano de que el periodista no lastime la dignidad de un ciudadano.
—Entonces, ¿cómo se explica las quejas y denuncias sobre la labor de los medios y cómo tratarlas?
—Para eso hemos creado nosotros el Consejo Nacional de Ética Periodística, que es la autorregulación que tenemos. (Es) un código elaborado a nivel nacional y allí establecemos claramente cuál debe ser el trabajo (del periodista) frente a la ciudadanía y cómo cuidarla. En caso de que uno de los periodistas haga abuso excesivo del medio, (el o la ciudadana afectada) tiene el Consejo de Ética para quejarse, y éste le sigue un proceso al medio o al periodista que haya hecho un mal uso de estos elementos tan delicados, que yo respeto profundamente, como es el micrófono, porque una vez que uno dijo algo, lo dijo y ya no lo puede borrar.
—De un tiempo a esta parte, la labor de los medios de difusión en el país se puso en entredicho por diversas causas, ¿será que está en riesgo su credibilidad?
—La credibilidad es la joya de oro que tiene el periodista, y el rato que la pierda es mejor dedicarse a otro trabajo, porque con una nota puedes lastimar a la gente, su dignidad, si la haces mal. La muerte civil está en manos de un mal periodista.
—¿Qué hacer para cuidar esa joya?
—Hacer saber a quien te lee, te escucha o te ve, que lo que tú estás diciendo tiene fundamento, porque lo has investigado profesionalmente y sabes de lo que estás hablando (…) Has hecho que la ciudadanía te respete por lo que dices, porque saben que tú eres un estudioso y no vas a ser irresponsable en inventarte noticias o alarmar a la ciudadanía.
—¿Y qué hacer para evitar el descrédito de la prensa por culpa de algunos malos periodistas y medios de difusión?
—Hay que elevar el nivel académico de los colegas y así se debe alimentar de todo lo nuevo que hay. También se deben realizar constantes acercamientos de los medios de comunicación y no solamente de los dirigentes. Nosotros representamos a los trabajadores, a los empresarios, a los profesionales, y ese tipo de reuniones (como la reciente con el presidente Evo Morales) permiten aliviar algunas asperezas que podamos tener.
—¿Qué nos puede decir sobre el relacionamiento de los medios privados con las autoridades del Estado?
—No hay puntos de conflicto sino de desentendimiento, y habría que romper esos lazos. (Debemos) acercarnos y dialogar, porque nuestra función es difundir lo que sucede y fiscalizar la cosa pública, y a ningún gobierno le gusta se que le fiscalice, pero este gobierno, el Presidente (Evo Morales), está dispuesto a colaborar.
—¿Cuál su opinión sobre las organizaciones de medios en el país?
—Como nosotros, que somos los dirigentes que representamos a bastantes medios (radiales), lamentablemente la televisión no tiene una asociación y debería tener. Como Asbora, yo he insistido permanentemente en que se reúnan y no lo quieren hacer. Antes existía la Cámara de Medios, institución que aglutinaba a todos los medios televisivos, y hoy ya no existe, ya no quieren reunirse.
—¿Es un punto débil para los medios en general la falta de organización de los medios televisivos?
—Absolutamente. Es un capricho tonto que no deberían tomarlo como tal, sino una obligación de crear una asociación que en conjunto manifieste sus intereses y defienda lo mismo, como lo hacemos nosotros. Hay una desunión que la considero poco ética, deberían acudir porque se trata de un público al que llegamos y se merece respeto, por el respeto a la ciudadanía y a la audiencia deberían unirse.
—¿En qué benefician a los periodistas estas organizaciones de prensa?
—Se capacitarían como lo hacen en Asbora, capacitamos al profesional, se mejoran las condiciones de trabajo, se busca la garantía del Estado para la continuidad de las licencias de funcionamiento (radiales). Nuestro compromiso es mejorar la calidad de trabajo periodístico a todo nivel, porque así vamos a tener una mejor nación y nos van a ver mejor afuera.
—En general, y como dirigente del sector, ¿cómo ve el manejo del micrófono?
—Todos, desde el Primer Mandatario del país hasta el último ciudadano merecen respeto, y ése es un honor que tenemos (los periodistas) de manejar una cámara, un micrófono o un periódico. Esto nos hace responsables de que debemos ser mejores cada día.
Cambio