
El Presidente interino del Estado señala que la Central de Cooperativas es un ejemplo de que la producción asociativa permite el desarrollo productivo y que debe ser aplicada en otros rubros.
Como un ejemplo de la industrialización de los recursos naturales fue graficada ayer por el presidente interino del Estado, Álvaro García Linera, la Cooperativa El Ceibo, que empezó explotando cacao y ahora exporta productos procesados a varios mercados del mundo.
“Lo que queremos hacer en todo: convertir materia prima en industria, ustedes (El Ceibo) lo han hecho y vamos a aprender de ustedes, de ese esfuerzo, de ese tesón, de ese compromiso para llegar a ese sueño. Comenzaron con esta mazorca, ahora tienen esto (sostiene una caja de chocolates) que, no cabe duda, es un lujo”, señaló García Linera durante el acto en conmemoración de los 35 años de la cooperativa.
Seguido por la mirada atenta de los trabajadores y directivos de la cooperativa, en instalaciones de la factoría, en la Avenida Juan Pablo II de la ciudad de El Alto, el dignatario mostró uno por uno los productos elaborados por El Ceibo, luego de hacer un repaso a la historia de la constitución de la asociación productiva.
“Hablar de El Ceibo es hablar de la historia de nuestro departamento de La Paz, de ese esfuerzo constante”, indicó.
El mandatario catalogó a la cooperativa como un ejemplo de la interculturalidad y plurinacionalidad “en la construcción de una actividad productiva” respecto de otras que se fueron edificando de manera vertical.
“Éste es un ejemplo de que la acción comunitaria, asociada, agrupada permite levantar grandes emprendimientos que son un orgullo para el país”, afirmó.
En esa medida, indicó que este sistema cooperativo de producción debe “irradiarse a escala nacional” y aplicarse en otras áreas para consolidar la industrialización, pues éste será el modelo de desarrollo del futuro.
“Ustedes son semilla del porvenir, semilla del futuro, que lo están construyendo con el propio esfuerzo, con su propio trabajo”, resaltó el Jefe de Estado interino.
La cooperativa
La Central de Cooperativas El Ceibo se conformó en 1977, con un grupo de agricultores de Alto Beni. Desde su inicio trabaja produciendo productos con certificación orgánica y del Comercio Justo (Fairtrade) como ser grano de cacao, chocolates, licor y manteca.
El inicio fue una pelea abierta entre los productores y la naturaleza, pues fueron migrantes los que empezaron los cultivos de cacao en la región de Alto Beni. “Fuimos víctimas de muchas enfermedades, y varios de los compañero volvieron a la ciudad”, comentó un productor.
En 1978, más personas se trasladaron a la zona, se conformaron más cooperativas y se masificó la producción de cacao.
Luego de dos años, se conformó la Central de Cooperativas que le debe su nombre al árbol El Ceibo (Erythrina crista-galli), que nunca muere. Se dice que ese árbol retorna a su belleza original incluso después de ser cortado.
En la actualidad, El Ceibo cuenta con más de 1.200 asociados, todos pequeños agricultores, y genera trabajo para más de 100 personas, señala una información de la factoría.
De acuerdo con datos de la cooperativa, El Ceibo exporta su producción desde principios de la década de los 80.
Durante la pasada gestión, la cooperativa exportó más de un millón de dólares.
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