
Trinidad, 10 de sep. La situación de varias poblaciones del Beni a raíz de la aguda sequía, es cada vez más dramática, a tal punto de que la poca cantidad de agua que se utiliza para el consumo humano se encuentra contaminada por los chaqueos y la reciente lluvia que se registró en la región.
Existen lugares donde prácticamente se secaron y la población no tiene más opción que recolectar agua de los ríos contaminados. Huacaraje, es una de las afectadas, toda vez que desde hace 15 días sufre de una marcada escasez del líquido elemento. Cada 4 días se realiza el suministro de agua por lo que la población tiene que aprovisionarse en todo lo que encuentre a mano, incluso en platos para resistir la sequía. Asimismo, comunidades aledañas a Baures tienen que viajar grandes distancias para aprovisionarse de agua.
En Magdalena y San Joaquín sus centros de abastecimiento se encuentran contaminados. En el primer caso, las autoridades municipales itonamas viabilizan la compra de bombas de agua para el suministro del líquido elemento desde otros afluentes. Sin embargo, mientras esto se concretiza, se realiza el racionamiento de agua por dos horas, de forma diaria, según confirmó el concejal de Magdalena, provincia Iténez, Jaime Álvarez.
A raíz de esta situación, el COE departamental evalúa la posibilidad de llevar en los próximos días agua en cisternas a esas poblaciones, indicó Luís Phillips, director del Sistema de Alerta Temprana (SAT), quien acotó que el déficit del líquido elemento en gran parte del Beni, es de entre 70 a 75%.
Focos de calor
Sin embargo, no solo la sequía causa estragos en el Departamento, toda vez que volvió a resurgir la preocupación por los incendios y la humareda. Según el reporte del SAT-Beni, los focos de calor se incrementaron – en tan solo dos días – de 8 a más de 200, y al parecer este número se irá incrementando de forma considerable durante el fin de semana, advirtió Phillips.
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