
Santa Cruz, 04 de sep. La defensa legal de Wálter Mario Mendoza (detenido en Palmasola) puso en tela de juicio la investigación policial que lo acusa de ser el atracador captado por una cámara de seguridad robando en el interior de la cooperativa Jerusalén.
El abogado Denver Pedraza López abrió la interrogante en sentido que una vez analizados los cinco videos proporcionados por la Fiscalía existen muchos detalles que no han salido a luz pública que no se tomaron en cuenta a la hora de incriminar a Mendoza y su hermano Ignacio Federico Álvarez, ambos con detención preventiva.
“Mirándolo detenidamente, el delincuente que muestra la Policía en el video no se parece a mi cliente (Wálter Mario Mendoza) porque quien ingresó a la cooperativa es joven”, dijo Pedraza sobre el hecho ocurrido el 8 de agosto pasado.
En el video mostrado se puede apreciar que el individuo que ingresó a la financiera perforando la pared de un taller de refrigeración colindante, corta los sistemas de seguridad.
Al darse cuenta que estaba siendo filmado se dirigió con una linterna en mano hasta el dispositivo que lo captaba y lo cambió de dirección.
Asimismo se pudo apreciar que el individuo que cortó los dispositivos de seguridad se comunicaba con su teléfono celular con terceras personas. “Vamos a solicitar el flujo de llamadas y el rastreo satelital de todos los funcionarios de esa sucursal para determinar con quién hablaba a esa hora (2:14’48’’) porque la persona con quien hablaba le indicaba dónde debía cortar los sistemas de seguridad”, indicó.
Pedraza dijo que la Policía aseguró que el delincuente era peruano, sin embargo se detuvo injustamente a un argentino. “El ladrón tiene algún nexo con algún funcionario de la misma entidad porque los ladrones que ingresaron sabían dónde se guardaba el dinero de la sucursal de la cooperativa ubicada en la avenida Viedma 21.
torturados. Carmen Fermina Brito (66), madre de los detenidos denunció que sus hijos fueron torturados para incriminarse en el robo a la cooperativa.
“A Mario le pusieron una bolsa en la cabeza y lo colgaron de las manos para que se declare culpable, por eso cuando lo visité no podía levantar ni doblar sus brazos”, lamentó la mujer.
La denuncia fue corroborada por su otro hijo, Diego Mendoza, que también quedó detenido por la policía pero luego liberado al no existir indicios de su participación. “Nos llevaron a una zona apartada donde amarraron a mi hermano y lo colgaron, después nos colocaban armas en la cabeza amenazándonos con matarnos”, agregó.
Para mostrar que sus hijos no tiene antecedente, la madre de Ignacio Federico Álvarez señaló que éste es un naturista que atendía diariamente más de 100 personas en la localidad de Minero, donde la gente amanecía para su consulta.
40.000 dólares Es la cantidad de dinero que los ladrones se robaron de la Jerusalén.
El Dia