
La Paz, 28 de ago. El defensor del Pueblo de Bolivia, Rolando Villena, presentó ayer su informe de los primeros 110 días de gestión, en el cual destacó que se construyen políticas institucionales para defender a los más vulnerables de la sociedad: los niños y los pueblos indígenas y originarios.
La autoridad subrayó que en su gestión tuvo que atender casos delicados como la muerte de cinco uniformados en la población de Uncía, Potosí; la muerte de dos campesinos en el bloqueo en Caranavi y otros que desataron suspicacias de algunas autoridades de Gobierno. “Estamos firmes, con la convicción de que los derechos humanos no se negocian”, sostuvo en el acto al que asistieron los funcionarios de la institución y autoridades diplomáticas. Hubo ausencia de representantes de organizaciones sociales.
Mencionó que la Defensoría del Pueblo de Bolivia acompañará en la construcción del Estado Plurinacional, en la profundización de los derechos humanos de todos los bolivianos, aunque con mayor énfasis en los sectores más vulnerables.
Dijo que están empeñados en la elaboración de líneas estratégicas que permitan integrar todas las defensorías departamentales para jugar un rol importante en la aplicación de las cartas autonómicas.
Recordó que la institución se creó hace 13 años, cuya primera defensora, Ana María Romero, construyó fuertes cimientos y Waldo Albarracín terminó de edificar la institucionalidad. El reto que asumirán las nuevas autoridades es darle un nuevo enfoque institucional con fuerte énfasis en niños y adolescentes.
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