
El ex presidente estadounidense James Carter concluyó ayer la misión que lo llevó a la República Popular Democrática de Corea (RPDC). El ex jefe de la Casa Blanca regresó a Estados Unidos con el ciudadano de su país Aijalon Mahli Gomes, tras negociar su libertad con las autoridades de la RPDC.
Mahli Gomes fue sentenciado a ocho años de trabajos forzados y a pagar una multa de 700 mil dólares en abril pasado, luego de ser juzgado por actos hostiles e intentar entrar de forma ilegal a la RPDC a través de la frontera con China, el 25 de enero de este año.
El ex gobernante norteamericano (1977-1981) viajó a la capital norcoreana el 24 de agosto último y durante su estancia –que concluyó este viernes– incluyó también conversaciones con el presidente del Presidium de la Asamblea Popular Suprema, Kim Yong Nam.
Además se entrevistó con el ministro de Relaciones Exteriores, Pak Ui Chun, y otros altos funcionarios.
Recientemente, enviados del Departamento de Estado habían visitado ese país asiático, en una tentativa fallida por obtener la liberación de Gomes, nacido el 19 de junio de 1979 y residente en la ciudad de Boston, en el estado de Massachussets.
El ciudadano norteamericano Roberto Park, quien cometió igual delito en diciembre de 2009, fue liberado por Pyongyang en febrero.
En marzo de 2009, las periodistas estadounidenses Laura Ling y Euna Lee hicieron lo mismo y también se les autorizó abandonar la RPDC después de las gestiones diplomáticas desplegadas por el ex mandatario William Clinton.
La liberación de Gomes es, según la agencia oficial norcoreana, una “manifestación de humanidad y la política a favor de la paz” de Pyongyang, que reiteró además su deseo de reanudar las negociaciones a seis bandas para su desarme nuclear.
Según indicaron recientemente los medios oficiales norcoreanos, Gomes intentó suicidarse el mes pasado a causa de un sentimiento de “culpabilidad” y “decepción” ante el hecho de que Washington de no hubiese tomado medidas para su liberación.
Esta fue la segunda visita a la capital norcoreana de Jimmy Carter, Premio Nobel de la Paz en 2002, después del viaje histórico que realizó en 1994, cuando se reunió con el entonces líder norcoreano y padre del actual Kim Il-sung. Entonces Carter consiguió que Corea del Norte se sentara a negociar con Estados Unidos en unas conversaciones que llevaron a un acuerdo de desarme nuclear.
La visita humanitaria ha sido recibida como una posibilidad de descongestionar la situación en la zona, muy tensa en los últimos meses. El ‘número dos’ del Gobierno de Corea del Norte, Kim Yong Nam, ha asegurado al ex presidente de Estados Unidos que las autoridades norcoreanas están comprometidas con la desnuclearización de la región y con la reanudación de las conversaciones a seis bandas para el desmantelmiento de sus capacidades nucleares, ha informado este viernes la agencia estatal KCNA.
“(Kim Yong Nam) expresó el compromiso de la República con la desnuclearzación de la península de Corea y con la reanudación de las conversaciones a seis bandas”, indicó KCNA.
Gomes llegó ayer a Boston en un avión en el que también viajaba el ex presidente Jimmy Carter, quien ha sido el artífice de su puesta en libertad.
Una liberación que tiene el sello Carter
Agencias
Gomes fue detenido en enero y condenado a ocho años de trabajos forzosos por entrar ilegalmente en Corea del Norte desde China. La mediación de Carter, que se reunió con las autoridades locales en Pyongyang, ha sido clave para su liberación.
Carter también ha obtenido el compromiso del número dos del Gobierno norcoreano, Kim Jong Nam, de potenciar la desnuclearización de la región y reanudar las conversaciones nucleares a seis bandas.
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