
La Paz, 13 de ago. En menos de 31 horas, dos joyerías de La Paz y Cochabamba sufrieron atracos de forma violenta. En la sede de gobierno, un anciano fue asesinado por sujetos que robaron Bs 130 mil. En el valle, dos policías, dos civiles y un delincuente resultaron heridos como consecuencia de otro asalto.
El primer caso sucedió a las 13.00 del miércoles en la calle Segurola, ubicada en la zona del Gran Poder, en el centro paceño. El segundo atraco se produjo ayer a las 18.30 en la zona de La Recoleta de la capital valluna.
En La Paz, el joyero Luis Zapata Machicado (74) fue golpeado, maniatado y asfixiado con una bolsa de plástico. Los asaltantes se hicieron con la totalidad del dinero y joyas de la caja fuerte de la víctima.
Su ayudante, identificado como Ramiro Ticona, y otro sujeto que sería su cliente fueron arrestados ayer, según informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Rosalío Álvarez.
El cuerpo fue encontrado ayer en el negocio. El ambiente solo tiene una puerta de ingreso con tres chapas que se aseguran desde afuera. Zapata era el único que tenía las llaves. “Se hizo un forado en la pared para entrar y sacar el cuerpo, que se encontraba con las manos atadas en su espalda y una bolsa de plástico en su cabeza con la que le asfixiaron”, explicó uno de los efectivos policiales.
Se conoce que el último que tuvo contacto directo con el joyero fue Ticona, quien dijo que salió a almorzar el miércoles a las 12.45 y retornó a las 15.00, cuando se percató de que la puerta estaba cerrada, esperó (a Zapata) hasta las 18.00 y retornó a su casa. “Anoche, sus hijos y su esposa me llamaron y me dijeron que no llegaba y que ni siquiera había ido a almorzar. Lo buscaron toda la noche”, acotó.
Pese a la versión de Ticona, el director de la FELCC instruyó su arresto junto a otro sujeto que sería un cliente de la víctima y que estuvo en el lugar la tarde del miércoles. “El fiscal que atiende el caso podría solicitar la aprehensión preventiva de ambos”, aseveró Álvarez. La imputación será conocida en el curso de hoy.
A las 18.15 de ayer, cuatro sujetos con los rostros cubiertos y con armas de corto y largo alcance asaltaron la joyería Coral, ubicada entre las calles Aniceto Padilla y Santa Cruz de la Recoleta en Cochabamba. Encañonaron a los propietarios, les robaron todas las joyas y escaparon en una vagoneta.
A bordo de una motocicleta, dos policías que interceptaron a los delincuentes sobre el parque Excombatientes (zona oeste), fueron heridos con armas de fuego y trasladados a la clínica Los Olivos, según el director de la FELCC de Cochabamba, coronel Jaime Morales.
La vagoneta en la que escapaban los atracadores chocó con un vehículo particular, cuyo conductor resultó herido. Morales explicó que uno de los asaltantes también fue afectado por el impacto. Al reanudar la huida, los atracadores asaltaron y golpearon al conductor de otro motorizado, en el que escaparon. Los dos civiles fueron auxiliados y trasladados a una clínica.
Otros datos de los hechos
-Inicialmente se calcula que los victimadores del joyero Luis Zapata se llevaron en efectivo Bs 70 mil y en oro Bs 60 mil que estaban en su mesa y dentro de una caja fuerte.
-En Cochabamba, las joyas fueron recuperadas en un bolsón que dejaron los delincuentes. No se estableció su valor y según el informe policial se trata de una banda internacional.
Sin medidas de seguridad
En los últimos dos meses y hasta antes de ayer, en La Paz se produjeron tres hechos delincuenciales con el resultado de dos muertes por arma de fuego.
El primer hecho se registró en la zona de Villa Fátima, el 1 de julio. La casa de cambios A&M fue asaltada por seis desconocidos que mataron a la propietaria, Angélica Morales, para robarle Bs 90 mil.
Un día después, el 2 de julio, el peaje de la autopista fue atracado por cuatro delincuentes que se llevaron Bs 400 mil. En el hecho, un policía fue victimado con disparos.
El 1 de agosto, se produjo otro atraco a una joyería ubicada en la calle Comercio. Esta vez, los delincuentes ingresaron con facilidad y se llevaron Bs 4,3 millones en joyas. En los tres casos no habían sistemas de seguridad y tampoco se resolvieron los hechos.
La Razon