
El diario oficial cubano Granma cita ayer por primera vez, 13 días después de empezar, la huelga de hambre y sed del disidente Guillermo Fariñas, a quien llama agente de EEUU y delincuente común violento, al tiempo que ataca a los medios internacionales que informan del caso.
Según el periódico portavoz del gobernante Partido Comunista, "la manipulación es tal que reportes periodísticos llegan a plantear que el gobierno cubano ha indicado que se deje morir a este asalariado de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana" (SINA).
Fariñas reclama la libertad de 26 disidentes presos en mal estado de salud y dijo a la prensa internacional que el presidente cubano, general Raúl Castro, ha dado orden de dejarlo morir.
Según Granma, el disidente ha asistido a "actividades de todo tipo de la SINA y algunas sedes diplomáticas europeas que dirigen la subversión en Cuba, de las que recibe instrucciones, dinero y abastecimientos".
El artículo asevera que la prensa internacional no ha dicho "ni una palabra sobre los múltiples esfuerzos de nuestros profesionales de la salud por asistir a esa persona".
Fariñas sufrió un colapso hipoglucémico la pasada semana y fue atendido en dos hospitales públicos de la ciudad central de Santa Clara, donde le inyectaron sueros y azúcares en la carótida, tras lo cual recobró el conocimiento, volvió a su casa y siguió la protesta.
El disidente cubano comenzó la huelga dos días después de que muriera en La Habana, tras un ayuno de casi tres meses, el también opositor Orlando Zapata, considerado preso de conciencia por Amnistía Internacional.
Los medios informativos de la isla -todos estatales- informaron de la muerte de Zapata seis días después, igualmente para calificarlo de delincuente común y contrarrevolucionario, y asegurar que los médicos hicieron todo lo posible por salvarlo.
Granma encabeza la nota con la frase: "Cuba no acepta presiones ni chantajes" y afirma que "titulares malintencionados se esmeran en orquestar una campaña en favor del contrarrevolucionario".
El texto refiere que Fariñas pasó "de una posición afín a la revolución a una conducta antisocial", que el primer hecho "que reveló el claro desajuste de su personalidad, y que no tenía ningún matiz político, ocurrió a finales del año 1995, cuando agredió físicamente a una mujer", por lo cual pagó tres años de cárcel. El diario tilda también al disidente de "vendepatria" y "asiduo reportero de la infame emisora nombrada Radio Martí (de Miami) y de otras estaciones anticubanas".
Según Granma, por sus muchas huelgas de hambre, "el organismo de Fariñas se encuentra en un proceso de deterioro notable. Si hoy está vivo, hay que decirlo, es gracias a la atención médica calificada que ha recibido sin importar su condición de mercenario". /EFE
Ref. Fotografia: comparación . Fariñas en su anterior huelga (i) y otra foto en la actualidad.